Nadie nos dijo que criar también nos iba a sanar a nosotros.
Que el día que tu hijx llore sin saber por qué,
tú también vas a sentir algo muy antiguo dentro.
Algo que quizás lleva años guardado.
Porque criamos desde lo que somos.
Y a veces, lo que somos todavía está sanando.
Nosotros también aprendimos a guardar
Crecimos en una época donde sentir demasiado no estaba bien visto.
Donde llorar era de débiles.
Donde la rabia había que tragarla.
Donde el miedo se escondía detrás de una sonrisa.
Y lo hicimos lo mejor que pudimos.
Con lo que teníamos.
Con lo que nos dieron.
Pero hoy sabemos que hay otra manera.
Hoy podemos hacer algo diferente
Podemos darles a nuestros peques lo que a nosotros nos faltó:
El permiso para sentir.
El permiso para decir “estoy triste” sin que nadie les diga que no es para tanto.
El permiso para enfadarse, para llorar, para estar asustados...
y saber que eso no les hace débiles.
Les hace humanos.
Y mientras les damos ese permiso a ellos...
también nos lo estamos dando a nosotros.
Criar conscientemente es también sanarse
Cada vez que te sientas al lado de tu hijx cuando llora
en lugar de decirle que pare,
estás sanando algo en ti.
Cada vez que nombras una emoción en voz alta,
estás rompiendo un patrón que viene de muy atrás.
Cada vez que le dices “tu rabia está bien, lo que hacemos con ella importa”,
estás escribiendo una historia nueva.
Para él. Y para ti.
Bibi, Fifi y todos sus amigos están ahí para los dos
Para el peque que todavía no tiene palabras para lo que siente.
Y para el adulto que a veces tampoco las tiene.
Porque un hogar donde las emociones tienen nombre
es un hogar donde todos crecen.
Donde todos sanan.
Donde todos aprenden a ser más libres.
Eso es lo que queremos construir con Titela&Co.
Un lenguaje emocional que empieza en la infancia
y acompaña toda la vida.
Porque dejarles ser lo que son
y sentir lo que sienten
es el regalo más grande que podemos hacerles.
Y también el que nos hacemos a nosotros mismos. 🐰💛
Con amor, Titela&Co
