Hay regalos que se olvidan al día siguiente.
Y hay regalos que acompañan toda una vida.
Hoy sabemos algo maravilloso
Que cada niñx nace con una riqueza interior enorme.
Una sensibilidad única. Una forma de sentir el mundo que es completamente suya.
Y que nuestro regalo más grande como familia
es acompañarle para que nunca la pierda.
Para que crezca sabiendo que sus emociones tienen nombre.
Que la tristeza no asusta. Que la rabia se puede sostener.
Que el miedo se puede decir en voz alta.
Que sentir... es lo que nos hace más humanos.
Bibi y sus amigos llega a su vida desde el primer momento
Como compañera/o. Como espejo. Como lenguaje.
Para que desde muy pequeño aprenda a conocerse,
a nombrarse,
a ser fiel a lo que siente.
No hace ruido. No tiene pantalla. No brilla.
Pero hace algo que ningún otro juguete puede hacer:
acompaña lo que se siente por dentro.
El regalo que dura toda la vida
Los abuelos tienen algo especial.
Una mirada larga. Una sabiduría que viene de haber vivido mucho.
Y un amor que no necesita explicación.
Cuando un abuelo regala a Bibi,
no está regalando un muñeco.
Está regalando presencia emocional.
Está regalando el permiso para sentir.
Está regalando el lenguaje que acompaña toda una vida.
Porque acompañarle desde el principio
es el regalo que nunca se olvida.
Regala una Titela. Regala presencia desde el origen. 🐰💛
Con amor, Titela&Co
